Las juntas de corcho y corcho-caucho destacan por adaptarse a pequeñas irregularidades de las superficies de contacto, favoreciendo un sellado eficaz incluso donde la planitud no es perfecta. Su comportamiento frente a la compresión y su capacidad de recuperación mantienen prestaciones estables durante largos periodos.
Las juntas de corcho-caucho ofrecen además una excelente amortiguación y absorción de vibraciones, muy utilizadas en maquinaria, automoción, equipos eléctricos y otras aplicaciones donde, además de estanqueidad, se busca reducir ruidos o minimizar la transmisión de vibraciones.
Su estructura favorece una distribución uniforme de la presión de apriete, reduciendo concentraciones de carga; y su estabilidad bajo compresión ayuda a conservar un comportamiento fiable y duradero.
La combinación de estructura celular del corcho y matriz elastomérica proporciona una muy baja permeabilidad frente al agua, aceites y gases en las aplicaciones para las que ha sido diseñado.
Otra ventaja es la facilidad de mecanizado, que permite fabricar juntas, arandelas y piezas con geometrías muy diversas a un coste competitivo, tanto en prototipos como en series.
Por todo ello, el corcho y el corcho-caucho se siguen utilizando desde hace décadas en aplicaciones tan exigentes como transformadores eléctricos, instalaciones de gas, motores navales, automoción o sistemas de protección para vidrio.