En muchas aplicaciones mecánicas, las arandelas de fieltro se emplean cuando la pieza debe retener lubricante, proteger una zona de contacto, frenar la entrada de partículas o actuar como apoyo flexible en un punto concreto del montaje.
En cajas de engranajes, reductores, motores eléctricos y mecanismos con ejes giratorios, las arandelas de fieltro pueden actuar como elementos de retención de lubricante. Su estructura fibrosa permite mantener una pequeña reserva de aceite o grasa y liberarla de forma gradual por capilaridad en la zona de contacto.
En rodamientos, guías, transmisiones, columnas de dirección, mecanismos de limpiaparabrisas, motores de elevalunas y otros conjuntos móviles, pueden emplearse como arandelas de apoyo o separación para reducir ruido por fricción seca, proteger superficies y mejorar el comportamiento del montaje.
En maquinaria textil, confección, artes gráficas, impresión y equipos con rodillos o arrastres, pueden utilizarse arandelas en puntos de fijación, ejes o zonas de apoyo donde interesa suavizar vibraciones, proteger superficies metálicas o retener partículas finas procedentes del propio proceso.
En motores, ventiladores, maquinaria ligera y pequeños conjuntos mecánicos, se emplean como barrera frente a polvo seco, partículas o suciedad ambiental, especialmente cuando interesa proteger zonas engrasadas o limitar la entrada de impurezas abrasivas.
En equipos eléctricos, cuadros, luminarias, maquinaria y envolventes técnicas, pueden utilizarse como elementos de separación, apoyo o aislamiento local entre superficies metálicas, plásticas o pintadas.
En mecanismos de precisión, instrumentos musicales, equipos de medición y pequeños aparatos, se utilizan como arandelas de apoyo suave, amortiguación acústica o regulación de fricción. Son habituales como recambios técnicos en mecanismos de piano, instrumentos de viento, soportes de percusión, protecciones de barniz en instrumentos de cuerda y otros conjuntos donde interesa reducir ruidos mecánicos, marcas o desgaste superficial.
En aplicaciones con temperatura elevada y siempre dentro del rango térmico de cada material, textiles como fibra de vidrio, fibra cerámica, tejidos siliconados o recubiertos pueden emplearse como arandelas de aislamiento térmico local bajo tornillos, tapas, bridas ligeras, registros, conductos de ventilación, chimeneas o zonas próximas a fuentes de calor.