Aunque esta guía está centrada en juntas industriales, el concepto de resistencia mecánica descrito aquí no se refiere a resistencia estructural general, sino a la capacidad del material para trabajar bajo carga de compresión, mantener estabilidad dimensional y conservar la función de sellado en servicio. Estos criterios pueden diferir significativamente de los aplicados en componentes estructurales o piezas técnicas.
En juntas industriales, la resistencia mecánica no significa únicamente «ser duro». También incluye la capacidad del material para soportar carga de apriete, resistir la fluencia o relajación, mantener estabilidad dimensional y tolerar el montaje sin dañarse. En función del tipo de junta, estas variables pueden ser tan importantes como la resistencia química o la temperatura.
Por eso, esta comparativa debe interpretarse como una guía orientativa de selección. El comportamiento real dependerá del diseño de la junta, el espesor, el nivel de compresión, la presión, la geometría de la brida, la calidad superficial y el tipo exacto de material o formulación.