Las arandelas de cartón comprimido sin amianto, conocidas históricamente como arandelas de Klingerit, se utilizan en aplicaciones de estanqueidad estática donde se requiere un material compresible y estable frente a agua, vapor, aceites, gases u otros fluidos, según la calidad seleccionada. Las antiguas calidades comercializadas bajo esta denominación contenían amianto; desde hace décadas han sido sustituidas por formulaciones libres de amianto.
Los materiales de cartón comprimido actuales se fabrican a partir de fibras orgánicas, minerales, aramida, carbono u otros refuerzos, combinados con ligantes elastoméricos como NBR, SBR, EPDM o CR según la formulación, diferentes comportamientos frente a temperatura, presión y fluidos.